Un día en la vida: servidores y perros
La gente me pregunta cómo es mi día a día.
La respuesta corta: caótico.
La respuesta larga: imagina cambiar constantemente entre “debuguear un servidor DNS” y “convencer a un perro traumatizado de que el mundo no va a acabarse si suena un coche”.
Bienvenida a mi vida.
Trae paciencia y café.
07:30 – Despertar (o lo que sea esto)
Bruma decide que es hora de levantarse.
No importa que sean las 7:30.
No importa que anoche estuviera hasta las 3 arreglando un problema de certificados SSL.
Los perros no entienden de infraestructura crítica.
Mariló se suma al despertar colectivo con energía de “¡NUEVO DÍA! ¡TODO ES MARAVILLOSO!”
Yo: “Dame cinco minutos.”
Bruma: *mirada fija*
Yo: “Ok, ok, vamos.”
08:00 – Primera ronda: paseo + check de servidores
Salimos a pasear.
Bruma inspecciona cada esquina como si buscara bugs en el código del barrio.
Aprovecho para revisar el móvil:
- TuiterRocks: funcionando ✓
- RocksDNS: funcionando ✓
- Radio: funcionando ✓
- Servidor XMPP: funcionando ✓
- Mi cordura: en proceso de arranque
Todo bien.
Por ahora.
09:00 – Café y triage
Café.
No negociable.
Reviso notificaciones, mensajes, emails.
Decido qué merece atención inmediata y qué puede esperar.
Hoy hay:
- Un reporte de usuario sobre problemas de federación (prioridad media)
- Script de backup que falló anoche (prioridad alta)
- Consulta de nueva clienta para Bruma Connection (prioridad alta también)
- 47 notificaciones de Mastodon (prioridad “cuando pueda”)
09:30 – Debug: El caso del backup misterioso
Me siento en el ordenador.
Abro terminal.
Reviso logs.
ERROR: disk quota exceeded
Ah.
Obvio.
Siempre es obvio después.
Limpio archivos temporales.
Ajusto script de limpieza automática.
Relanzo backup manualmente.
Funciona.
“Arreglado. Siguiente.”
10:15 – Bruma tiene una emergencia
Bruma aparece con cara de “tenemos un problema”.
El problema: ha encontrado un calcetín.
El calcetín: está ahora dentro de Bruma.
Yo: “¿En serio?”
Bruma: *evita contacto visual*
Pausa técnica.
Llamada al veterinario.
Monitoreo de situación gastrointestinal canina.
El glamour de trabajar desde casa.
11:00 – Responder a clienta de Bruma Connection
Email de consulta: perro adoptado, ansiedad por separación, destruye cosas cuando se queda solo.
Leo con atención.
Pienso en el caso.
Escribo respuesta detallada con:
- Preguntas de evaluación inicial
- Explicación de proceso de trabajo
- Tarifas y disponibilidad
- Empatía genuina (porque sé exactamente lo que es)
Cambio de contexto: de comandos de Linux a emociones caninas en menos de una hora.
Mi cerebro: *recalculando ruta*
12:00 – Mediodía: comida + Mariló opina
Preparo comida.
Mariló me supervisa intensamente.
Mariló: “Eso huele interesante.”
Yo: “Es para mí.”
Mariló: “Pero podría ser para mí también.”
Yo: “No.”
Mariló: *suspiro dramático de derrota*
Aprovecho para revisar Mastodon mientras como.
Error.
Alguien tiene un problema técnico que requiere SSH.
Como con una mano, escribo comandos con la otra.
Eficiencia cuestionable.
13:30 – Actualización de servidores
Toca actualizar paquetes.
Rutina semanal.
sudo apt update && sudo apt upgrade -y
Mientras se actualiza todo, aprovecho para:
- Revisar estadísticas de la radio
- Actualizar playlist
- Comprobar que no se haya roto nada espontáneamente
Spoiler: siempre se rompe algo espontáneamente.
14:00 – Sesión con clienta (remota)
Videollamada con clienta habitual.
Seguimiento de caso: perro con miedo a otros perros.
Hablamos de:
- Progresos de la semana (¡hay!)
- Nuevos desafíos (siempre hay)
- Ajustes en el plan de trabajo
- Gestión de expectativas (suya y del perro)
Una hora de escucha activa, observación y coaching.
Es agotador.
Es gratificante.
Es completamente diferente a debuguear código.
15:30 – Bruma Connection: contenido para newsletter
Toca escribir newsletter semanal para Bruma Connection.
Tema de hoy: “Por qué tu perro no es dominante, solo está asustado”
Escribo.
Reescribo.
Intento que suene profesional pero humano.
Bruma se sienta a mi lado y ronca.
Ayuda más de lo que parece.
16:45 – Emergencia técnica: federación rota
Notificación urgente:
“No puedo ver posts de otra instancia”
Investigo.
Compruebo logs de Mastodon.
Reviso queues de Sidekiq.
Problema: workers colapsados.
Solución:
systemctl restart mastodon-sidekiq
# Esperar
# Rezar
# Funciona
Crisis evitada.
17:30 – Paseo de tarde con las chicas
Momento obligatorio de desconexión.
Salgo con Bruma y Mariló.
Bruma inspecciona el mundo con su seriedad característica.
Mariló intenta hacer amigos con cada persona que ve.
Yo intento no pensar en servidores.
Fallo. Parcialmente.
Pero al menos estamos fuera.
Y hace sol.
Y nadie ha comido más calcetines.
18:30 – Cena + planificación del día siguiente
Preparo cena.
Reviso agenda de mañana:
- Sesión presencial con nuevo cliente (Bruma Connection)
- Mantenimiento programado de servidor DNS
- Responder emails pendientes
- Actualizar documentación de RocksDNS
Bruma y Mariló cenan también.
Ellas no tienen que planificar nada.
Qué suerte.
20:00 – Tiempo “libre”
Entre comillas porque siempre hay algo:
- Moderar reportes en TuiterRocks
- Responder mensajes en XMPP
- Actualizar algo en el blog
- Mirar Mastodon (y cerrar la app)
Intento también:
- Ver una serie
- Leer algo que no sea documentación técnica
- Recordar qué son los hobbies
22:30 – Check nocturno
Última revisión antes de dormir:
- Servidores funcionando ✓
- Backups completados ✓
- Perros vivos y sanos ✓
- Yo relativamente funcional ✓
Todo bien.
23:00 – Dormir (en teoría)
Bruma ya está en la cama.
Mariló también.
Yo: intento desconectar el cerebro.
Mi cerebro: “¿Y si se cae el servidor ahora?”
Eventualmente, duermo.
Hasta que Bruma decida que son las 7:30 otra vez.
Conclusión desde el caos
¿Es sostenible este ritmo?
Probablemente no.
¿Lo hago igual?
Sí.
¿Por qué?
Porque administrar servidores y entrenar perros
son dos formas diferentes de resolver problemas,
ayudar a otros y construir cosas que importan.
Una requiere lógica pura.
La otra requiere empatía total.
Juntas, me mantienen cuerda.
Más o menos.
Fin del día.
sudo shutdown now
Pero primero, café.
Realidad vs expectativa
La gente piensa:
“Trabaja desde casa, qué suerte, todo el día en pijama.”
La realidad:
Cambios de contexto constantes entre infraestructura crítica
y emociones caninas, con calcetines comidos de por medio.
¿Lo cambiaría?
Nah.
Apoyar este caos organizado
Mantener servidores, perros y cordura requiere recursos, tiempo y muchísimo café.
Apoyo económico
Para seguir manteniendo infraestructura libre y ayudando a perros traumatizados.
Hacer una donación
Madre de dios hija! Y yo qui creía que mi vida era ajetreada… 😅 Deberías plantearte seriamente coger vacaciones, aunque sólo sea una escapada a algún lugar tranquilo y sin cobertura a ser posible 😉.
LLegué al final y llegué agotado (Igual es un modo de vida…)