Las cinco fases del que descubre las herramientas libres
Una guía no científica sobre el ciclo vital del autohospedaje. Desde la primera pregunta inocente en el Fediverso hasta el dashboard con nueve iconos y el VPS nuevo.
Empezó con una pregunta inocente en el timeline.
Alguien mencionó Wallabag de pasada. Tú no sabías qué era. Preguntaste.
Error.
Fase 1: El Descubrimiento
La respuesta llegó con un enlace. Luego otro. Luego alguien más en el hilo recomendó también Miniflux. Y de ahí a FreshRSS. Y de FreshRSS a Nextcloud. Y de Nextcloud a «espera, ¿esto lo puedo montar yo en un servidor?»
Sí. Puedes.
Ese «sí» es el principio del fin.
Pasas la tarde leyendo documentación. Abres quince pestañas. Cierras tres. Las otras doce siguen ahí a las once de la noche, con el brillo de la pantalla al mínimo, mientras piensas que con un VPS pequeño te llega de sobra.
Spoiler: no te llega.
Fase 2: La Instalación Compulsiva
En cuarenta y ocho horas tienes Docker instalado, cuatro contenedores corriendo, una base de datos que no recuerdas haber configurado y una herramienta llamada Stirling-PDF que encontraste de madrugada y que instalaste «por si acaso».
Por si acaso qué.
No lo sabes. Pero está ahí. Corriendo. Consumiendo memoria.
Al principio te preocupa el consumo de RAM. Miras los stats. Calculas. Optimizas un contenedor. Ganas 40MB.
Luego aprendes que hay dos tipos de personas en el autohospedaje: las que optimizan servicios y las que contratan un VPS con más RAM. En algún momento de esta fase cruzas la línea. No te das cuenta hasta que ves la factura del mes siguiente.
También tienes Vaultwarden porque alguien dijo que era mejor que LastPass. Y Uptime Kuma porque si vas a tener servicios, necesitas saber cuándo se caen. Y Homer porque necesitas un dashboard para ver de un vistazo todo lo que has instalado y que todavía no usas.
El dashboard tiene ocho iconos.
Has usado dos.
Fase 2.5: La Comparativa
Wallabag funciona. Todo bien. Guardas artículos, los lees, la vida es razonablemente ordenada.
Entonces descubres que existe Linkding. Y Karakeep. Y Hoarder. Y alguien en el Fediverso menciona «una alternativa más ligera» sin especificar cuál.
Hay 37 alternativas.
Pasas tres días comparando herramientas que hacen exactamente lo mismo. Abres una hoja de cálculo. Haces columnas. Valoras el consumo de memoria, la frecuencia de commits en el repositorio, si tiene app móvil, si la app móvil está en F-Droid, si F-Droid la tiene actualizada.
Al final no migras a ninguna.
Wallabag sigue ahí. Funciona. Siempre funcionó.
Cierras la hoja de cálculo. No la borras. Por si acaso.
Fase 3: La Evangelización
Nadie te ha preguntado nada. Da igual.
Le cuentas a tu pareja que Wallabag guarda artículos para leer después, sin rastreadores, sin cookies, sin anuncios. Tu pareja asiente. Sigue leyendo en el móvil con el navegador de siempre.
Le explicas a un compañero de trabajo que Nextcloud es como Google Drive pero tuyo. Te dice «ah, como Dropbox». Corriges. Vuelve a su pantalla.
En el Fediverso vas mejor. Allí la gente al menos sabe de qué hablas. Publicas un toot sobre tu setup. Recibes favs. Alguien te pregunta qué VPS usas. Otro te pregunta si has probado Forgejo. Una tercera persona recomienda algo llamado Karakeep.
No sabes qué hace Karakeep.
Abres una pestaña.
Alguien responde: «Yo uso una alternativa más ligera.»
No especifica cuál.
Hay 37 alternativas.
Ya estamos otra vez.
Fase 4: El Servidor Caído
Un martes por la tarde Wallabag deja de funcionar.
No hay mensaje de error. Simplemente no carga. La página se queda en blanco con esa serenidad tan particular que tienen las cosas rotas cuando ni siquiera se molestan en explicarte por qué.
Miras los logs. Los logs dicen cosas. Las cosas que dicen los logs no las entiendes del todo pero hay una línea en rojo que aparece muchas veces y eso no parece bueno.
Buscas el error. Encuentras un hilo de 2019 en un foro que describe exactamente tu problema. La solución del hilo no funciona. Hay una respuesta de 2021 que dice que la solución del hilo no funciona y propone otra. Esa tampoco funciona. La última respuesta es de alguien que dice «al final reinstalé todo» y tiene tres upvotes.
Reinstalar todo lleva dos horas.
Wallabag vuelve a funcionar.
Tienes cuarenta y tres artículos guardados para leer. Leerás cuatro.
Fase 5: La Iluminación
Pasan unas semanas. El dashboard sigue teniendo ocho iconos. Sigues usando dos.
Stirling-PDF lleva un mes corriendo sin que lo hayas abierto ni una vez. Uptime Kuma te mandó tres alertas la semana pasada. Las viste. No hiciste nada. Los servicios volvieron solos.
Y aquí está la iluminación: eso está bien.
Usas Wallabag todos los días. Usas Miniflux todas las mañanas. El resto del castillo sigue en pie, consumiendo sus 200MB de RAM — bueno, los 200MB del VPS nuevo — y ya no le preguntas por qué. Simplemente está. Como los muebles.
Aprendes a no tocar lo que funciona. Aprendes que «actualizar todo el domingo» es una trampa. Aprendes que los backups son importantes justo después de no haberlos tenido cuando los necesitabas.
Te conviertes en alguien que dice cosas como «yo uso un setup bastante simple» mientras tienes nueve servicios corriendo en un VPS de diez euros al mes.
Epílogo
Un jueves cualquiera alguien en el Fediverso menciona Immich de pasada.
Tú no sabes qué es.
Te dices que esta vez no preguntas. Que ya tienes suficiente. Que el setup está bien como está.
Abres una pestaña. Solo para mirar.
Dos horas después estás comparando VPS.
El dashboard va a tener nueve iconos.
Bienvenido a la Fase 1.
¿Quieres ver qué herramientas merece la pena instalar antes de llegar a la Fase 4? La Caja de herramientas libres tiene guías de las que realmente se usan: Wallabag, Miniflux, Immich y más.
TuiterRocks funciona sin publicidad y lo mantenemos entre quienes lo usan. Si esto te resulta útil, puedes ayudar a que siga en pie.